Anestesia. Este procedimiento se realiza
en forma ambulatoria, y el tipo de anestesia varía de acuerdo a la edad del paciente. En niños
se prefiere la anestesia general, mientras que en los pacientes
mayores se practica
bajo anestesia local.
Postoperatorio. El
paciente puede presentar dolor e inflamación
de las orejas, que ceden a la ingesta de analgésicos
comunes. También puede generar sensación de adormecimiento
de las orejas en forma temporal. La sensibilidad se recobra completamente
antes del primer mes.
En el postoperatorio
se utiliza un vendaje tipo turbante por 3 a 4 días,
y posteriormente se recomienda el uso de una balaca para
dormir durante el primer mes.
Recuperación. Las
actividades normales pueden retomarse después de 3
o 4 días.
|